Salir del salón con una melena lacia, brillante y sin rastro de encrespamiento es una sensación fantástica. Sin embargo, para que esa inversión de tiempo y mimos que has realizado en Fusión Peluqueros se prolongue durante meses, el trabajo debe continuar en tu cuarto de baño. Y es que un alisado permanente no es solo un proceso técnico que realizamos en nuestra peluquería en Pontevedra; es un compromiso de cuidado que empieza en el mismo momento en el que vuelves a casa.
Las 72 horas críticas tras un alisado
Los tres primeros días después del tratamiento de alisado son fundamentales para que el cabello fije su nueva estructura. Durante este tiempo, la fibra capilar todavía es moldeable, por lo que debes evitar cualquier gesto que pueda dejar una marca indeseada.
Olvida las gomas, pinzas o diademas; el pelo debe ir totalmente suelto. También es vital que no lo laves ni lo expongas a la humedad excesiva de saunas o entrenamientos intensos en el gimnasio. Si por un descuido o por culpa de la lluvia se humedece una zona, pásale el secador con aire templado inmediatamente para devolverle su forma lisa.
La importancia de elegir productos sin sulfatos ni sales
No todos los champús sirven cuando llevas un tratamiento de este tipo. Los sulfatos y las sales actúan como "detergentes" que arrastran el producto del alisado, acortando su vida útil más de lo deseable. Para conservar esa textura de seda, utiliza líneas profesionales como las que trabajamos en Fusión Peluqueros, ya que están formuladas para respetar la keratina natural y la hidratación del cabello.
Acompaña siempre tu lavado con un acondicionador y, al menos una vez por semana, aplica una mascarilla nutritiva de medios a puntas con el objetivo de evitar que la melena se vuelva áspera o pierda su movimiento natural.
Hábitos de peinado que protegen la fibra
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El calor es un arma de doble filo. Aunque el secador ayuda a activar muchos tipos de alisado, no debes abusar de las planchas. Si lo haces, utiliza siempre un protector térmico de calidad.
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Al secarlo en casa, dirige el aire de la raíz hacia las puntas con la boquilla del secador; este gesto ayuda a sellar la cutícula y potencia el brillo.
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Otro detalle que solemos ignorar: nunca te vayas a dormir con el pelo húmedo. La fricción contra la almohada mientras el cabello está mojado favorece el encrespamiento y puede deformar la zona de la nuca.
Confía en la experiencia de nuestros peluqueros de Pontevedra
Aunque cuides tu melena a la perfección, la raíz crecerá con tu textura natural y las puntas pueden sufrir el desgaste diario. Por eso, te recomendamos que vengas a vernos habitualmente a nuestro salón de peluquería de Pontevedra. Recuerda que un saneado de puntas a tiempo y un tratamiento de hidratación profunda harán que tu alisado luzca impecable hasta que sea el momento de retocarlo.